Uso del tiempo y división sexual del trabajo en Uruguay

La división sexual del trabajo, eje central de análisis de este equipo de  investigación, ha sido reconocida como el fundamento de la subordinación económica, social y política de las mujeres. Debido a su existencia la responsabilidad principal por el trabajo remunerado permanece en los varones y la correspondiente al trabajo no remunerado continúa estando a cargo de las mujeres. El trabajo no remunerado que se realiza en el ámbito privado principalmente, no es considerado como una contribución al desarrollo económico y social. Por ello, no es tomado en cuenta cuando se diseñan políticas públicas ni es reconocido para el acceso a la protección social de quienes lo realizan. Si bien las mujeres han logrado mayor autonomía, al conquistar progresivamente mayores espacios en su ingreso y permanencia en el mundo laboral, se produce un vacío que dificulta la organización de los tiempos del trabajo remunerado y no remunerado basado en la división sexual del trabajo tradicional, que requiere que las mujeres compensen la insuficiencia de los servicios públicos con su propio trabajo no remunerado El resultado es un esquema inequitativo de oportunidades e incentivos en el que las mujeres no sólo subsidian al mercado, sino que se profundiza la desigual distribución social de las responsabilidades.

Los datos que surgen de las Encuestas de Uso del Tiempo (Aguirre, Batthyany 2003 INE 2007) realizadas en el país, la primera de las cuales fue un proyecto I+D CSIC desarrollado por este equipo de investigación, han constituido una de las manifestaciones empíricas de la división sexual del trabajo mencionada anteriormente, al mostrar las inequidades entre varones y mujeres en la distribución del trabajo no remunerado. Los principales hallazgos de estas encuestas en el país son los siguientes:

  • La carga global (jornada de trabajo remunerado y no remunerado) de trabajo de las mujeres es más alta que la de los varones.
  • Los varones tienen una menor participación y dedicación horaria al trabajo no remunerado.
  • Las mujeres destinan, en promedio, más del doble de tiempo semanal que los varones al cuidado de niños/as y otros miembros del hogar. El tiempo de cuidado que dedican las mujeres se incrementa de manera notable en los tramos del ciclo vital asociados a la tenencia de niños y niñas, mientras que en el caso de los varones, el tiempo permanece prácticamente constante durante todo su ciclo vital.
  • Cuando las mujeres trabajan remuneradamente, aun cuando lo hacen a tiempo completo, la distribución de las tareas domésticas y de cuidado continúa siendo desigual.

 

Actualmente se trabaja en la comparación de los microdatos de las Encuestas de Uso del Tiempo de 2007 y 2013, para la detección de cambios y permanencias en las relaciones de género a través de la observación de la división sexual del trabajo.

Uso del tiempo y división sexual del trabajo en Uruguay

La división sexual del trabajo, eje central de análisis de este equipo de  investigación, ha sido reconocida como el fundamento de la subordinación económica, social y política de las mujeres. Debido a su existencia la responsabilidad principal por el trabajo remunerado permanece en los varones y la correspondiente al trabajo no remunerado continúa estando a cargo de las mujeres. El trabajo no remunerado que se realiza en el ámbito privado principalmente, no es considerado como una contribución al desarrollo económico y social. Por ello, no es tomado en cuenta cuando se diseñan políticas públicas ni es reconocido para el acceso a la protección social de quienes lo realizan. Si bien las mujeres han logrado mayor autonomía, al conquistar progresivamente mayores espacios en su ingreso y permanencia en el mundo laboral, se produce un vacío que dificulta la organización de los tiempos del trabajo remunerado y no remunerado basado en la división sexual del trabajo tradicional, que requiere que las mujeres compensen la insuficiencia de los servicios públicos con su propio trabajo no remunerado El resultado es un esquema inequitativo de oportunidades e incentivos en el que las mujeres no sólo subsidian al mercado, sino que se profundiza la desigual distribución social de las responsabilidades.

Los datos que surgen de las Encuestas de Uso del Tiempo (Aguirre, Batthyany 2003 INE 2007) realizadas en el país, la primera de las cuales fue un proyecto I+D CSIC desarrollado por este equipo de investigación, han constituido una de las manifestaciones empíricas de la división sexual del trabajo mencionada anteriormente, al mostrar las inequidades entre varones y mujeres en la distribución del trabajo no remunerado. Los principales hallazgos de estas encuestas en el país son los siguientes:

  • La carga global (jornada de trabajo remunerado y no remunerado) de trabajo de las mujeres es más alta que la de los varones.
  • Los varones tienen una menor participación y dedicación horaria al trabajo no remunerado.
  • Las mujeres destinan, en promedio, más del doble de tiempo semanal que los varones al cuidado de niños/as y otros miembros del hogar. El tiempo de cuidado que dedican las mujeres se incrementa de manera notable en los tramos del ciclo vital asociados a la tenencia de niños y niñas, mientras que en el caso de los varones, el tiempo permanece prácticamente constante durante todo su ciclo vital.
  • Cuando las mujeres trabajan remuneradamente, aun cuando lo hacen a tiempo completo, la distribución de las tareas domésticas y de cuidado continúa siendo desigual.

 

Actualmente se trabaja en la comparación de los microdatos de las Encuestas de Uso del Tiempo de 2007 y 2013, para la detección de cambios y permanencias en las relaciones de género a través de la observación de la división sexual del trabajo.