El 9 de junio, a las 18.00 horas en Fundación de Cultura Universitaria (25 de mayo 553) se realizará la presentación del libro La república esquiva. Desarrollo económico y desigualdad en Uruguay (1750-2020), escrito por Javier Rodríguez Weber, docente del Programa de Historia Económica y Social de nuestra Facultad.
Participarán Luis Bértola, doctor en Historia Económica y profesor libre del Programa de Historia Económica y Social de la Facultad de Ciencias Sociales (FCS); y Adolfo Garcé, doctor en Ciencia Política y profesor titular del Departamento de Ciencia Política de FCS.
Reseña de la publicación
Desde que nos contaron la hazaña de Maracaná, o escuchamos con orgullo que aquí naides es más que naides, los orientales nos hemos considerado especiales. Más ricos e igualitarios que casi todos en el continente, parecidos a los argentinos, pero más civilizados —o moderados, que para nosotros es casi lo mismo—, nos hemos creído suizos viviendo en América. Aunque nos reconocemos latinos, nos percibimos singulares. Pero al mismo tiempo, somos conscientes de que ese país, que según creemos inventó el estado de bienestar, ha ido quedando atrás. Sentimos el orgullo de haber sido, pero también el dolor de ya no ser. Y es esa realidad histórica, mezcla de éxito con decadencia, así como su relación con la desigualdad, lo que constituye el problema central que se aborda en este libro.
Dos son los rasgos que, según el autor, han moldeado más que ningún otro nuestro transitar común. Por un lado, el habernos formado en una región de frontera, abundante en recursos naturales y escasa en brazos, rasgo que atrajo a cientos de miles de europeos. Junto a él, una temprana y nunca abandonada aspiración por construir una república erigida sobre la libertad y la igualdad de sus ciudadanos. Pero cuando la frontera se agotó y los inmigrantes dejaron de llegar, nuestro capitalismo mostró una escasa capacidad para el dinamismo tecnológico, base ineludible del crecimiento económico en el largo plazo. Más tarde, nuestra identidad republicana fue incapaz de impedir que la crisis económica y política derivara en un régimen dictatorial de carácter terrorista. Hoy, aunque podamos reconocer los avances sustantivos alcanzados desde 1985, debemos asumir que la fragilidad que impone nuestro estilo de desarrollo permanece, y que son muchas las llagas que continúan abiertas —y que algunas, de hecho, empeoran—. Cuarenta años después de haber recuperado la democracia, la república nos sigue resultando esquiva.
Anclado en la disciplina de la historia económica —desde la que se abordan problemas sociales y políticos— el libro ofrece una argumentación histórica sostenida en una profusa información estadística articulada con sólida evidencia cualitativa. El resultado es un texto que combina la rigurosidad que impone la escritura académica, con una reflexión cívica —más propia del ensayo interpretativo— sobre quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde podríamos ir.
