El 19 de agosto, para conmemorar el «Día internacional de las luchas de las personas en situación de calle», colectivos sociales defensores de derechos humanos y organizaciones de personas en situación de calle nucleados en la Coordinadora 19 de Agosto, convocaron a una marcha por la Avenida 18 de Julio que finalizó en la Plaza Independencia, frente a la Torre Ejecutiva. Una de las organizaciones convocantes, Ni Todo Está Perdido (Nitep), se conformó en 2018 buscando expresar la voz de las personas en situación de calle y que esta se incorpore a las políticas públicas sobre la temática.
El proceso del colectivo Nitep es acompañado desde su fundación, con diversas estrategias y líneas de trabajo, por un equipo de docentes de la Universidad de la República (Udelar) integrado por docentes de la Facultad de Ciencias Sociales (FCS), de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación y del Servicio Central de Extensión y Actividades en el Medio (SCEAM).
Antes del inicio de la marcha, el Portal de la Udelar dialogó en la Plaza Fabini con el docente de SCEAM, Gerardo Sarachu, integrante de la Coordinadora 19 de Agosto, y con dos referentes de Nitep, Rubí Márquez y Eduardo Cabrera.
Sarachu recordó que la Udelar se vincula con personas en situación de calle desde 2018 en la FCS. Este fue un momento de enorme crecimiento del número de estas personas que paraban cerca de la Facultad, que llegaban al centro para ir al baño o usar la sala de informática. La Universidad comenzó a plantearse algunas interrogantes como: «¿Qué se puede hacer ante esto? ¿La respuesta es la expulsión de la gente o la Facultad tiene otras cosas para hacer en relación a esta problemática que está interpelando al conjunto de la sociedad?», señaló.
Hoy, docentes de la FCS y de las Facultades de Arquitectura, Diseño y Urbanismo; Humanidades y Ciencias de la Educación; y Medicina, conforman el Núcleo Interdisciplinario Trayectorias en situación de calle y sinhogarismo. Un fenómeno multidimensional y trabajan en este tema junto a Nitep. «Este trabajo conjunto ha logrado visibilizar algo que la evidencia y la movilización internacional ya han dejado más que claro: el primer paso que se debe instrumentar para abordar la atención a las personas en situación de calle, es una política pública de vivienda sin ninguna condicionalidad para su acceso, y a partir de esta, trabajar con todas las otras necesidades», apuntó.
En cuanto a las temáticas en las que se enfoca Nitep, Sarachu indicó que «el trabajo, la vivienda, la salud colectiva, son la trenza indisoluble de la que habla Nitep y que eso interpela al conjunto de saberes que se cultivan en la Universidad». Explicó que el rol del equipo de la Udelar en este trabajo con el colectivo es forjar conexiones con docentes universitarios, investigadores, extensionistas, que en sus cursos o propuestas incorporen temáticas vinculadas a las desigualdades y conflictos con relación a la problemática de situación de calle, la cual tiene que ver con el espacio urbano, con el derecho a la ciudad, pero también con la salud colectiva, el trabajo y la vivienda.
Sarachu destacó que a partir de esta amplitud de temas se están gestando numerosas iniciativas en materia de vivienda, entre ellas, dos casas colectivas que se generaron en la órbita del MIDES en 2020, en conjunto con Nitep. «Hoy hay 18 personas viviendo hace más de 3 o 4 años en esas casas y pudiendo desplegar una gran mejoría en todos los otros planes», apuntó. Asimismo se encuentra en proceso el proyecto Nadie sin casa, una propuesta más ambiciosa que procura transformarse en una política pública más efectiva que los refugios.
Otro grupo de personas en situación de calle está conformando la cooperativa de vivienda «Gente de Calle», que propone viviendas de propiedad colectiva en régimen de usuario, con apoyo de la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM). Este colectivo hoy también forma parte de la Coordinadora 19 de agosto, informó.
Sarachu recordó que existen estudios de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo que plantean desde hace años la paradoja del capitalismo actual, «que haya casas sin gente y gente sin casa». Entiende que es necesario disponer de esos inmuebles vacíos para instrumentar una política pública sostenida y fuerte en materia de vivienda: En este sentido, destacó la aprobación en el Parlamento de la Ley de Abreviación del Trámite Expropiatorio para Inmuebles con Deuda Compensable, en junio de 2026. Esta norma podría contribuir a fortalecer las políticas habitacionales en caso que dichas viviendas ingresen en un programa de recuperación, señaló. Acotó que aunque no se han dado pasos concretos en este sentido, sí se han registrado intencionalidades, «hay que ver si eso se acompaña con recursos públicos que aporten respaldo presupuestal a la ley», señaló.
Respecto a las posibles salidas laborales para la población de calle, comentó que se han generado emprendimientos asociativos, cooperativos e instancias que permitan producir algún tipo de ingreso para estas personas. Resaltó que otro tema que preocupa e interpela a la Udelar es el de la salud. En esta línea, informó que el Hospital de Clínicas «tiene la voluntad de construir junto con Nitep un dispositivo de atención comunitaria en salud mental que pueda ser otro componente fuerte que aporta la Universidad en esta política y a la vez, una experiencia piloto que interpele al sistema de salud en su conjunto y pueda transformarse en una política pública».
Rutas de salida
Por su parte, Cabrera destacó que a pesar del gran aumento en número de personas en calle, las luchas en favor de los derechos de esta población vienen logrando algo que para el movimiento es muy importante: conformar lo que denominan «células»; entre ellas, mencionó la vivienda Calle Cero, destinada estas personas, y el proyecto Casa de los sueños, una iniciativa cultural y socio-comunitaria inaugurada en febrero de 2024, que ofrece talleres gratuitos y herramientas de inserción laboral para personas en situación de vulnerabilidad o de calle.
Entiende que aunque Nitep es el gestor de estas iniciativas, tiene aliados, entre ellos, la Unión de Trabajadores del MIDES. A partir del vínculo en los refugios, «se logró algo muy lindo, formar parte de una diversidad colectiva y quebrar una estigmatización o grieta que se presenta a veces en la sociedad, entre usuarios y trabajadores». Agregó que se resolvió finalizar estar marcha en la Plaza Independencia para apoyar el conflicto laboral que llevan adelante dichos trabajadores, que no cobran sus salarios desde hace más de tres meses.
En cuanto a la cooperativa de vivienda «Gente de Calle», donde vienen trabajando en conjunto con FUCVAM, explicó que en este proyecto pueden participar personas beneficiarias del MIDES que viven en dispositivos de refugio y que son autónomos porque tienen algún tipo de ingreso. Para este proyecto, los usuarios de los refugios conforman grupos de cinco personas a su elección.
Por otra parte, se van a adjudicar 10 viviendas colectivas para la Casa de los Sueños y para Nitep. «O sea, existen tres ramas en materia habitacional que son muy interesantes de diagnosticar y de observar cómo se mueven, por el lado del Ministerio de Vivienda y del Ministerio de Desarrollo Social y conjuntamente con la Intendencia», afirmó.
«Más allá de que el Estado cumple su responsabilidad constitucional de brindar a las personas en situación de calle un lugar para vivir, los refugios no sirven, los refugios fallaron, el Estado falló y hay que empezar a pensar en casas colectivas, comunitarias, tipos de de viviendas organizadas para que vivan menos personas, a las que se les proporcione también herramientas que les permitan ser autónomas», sostuvo Cabrera. «Si no es con vivienda, pero también con trabajo y salud, no se sale de esta situación», acotó.
En 2026 la consigna de la marcha fue «Situación de calle, crimen de Estado». Luego de leída la proclama en la Plaza Independencia, las actividades se continuaron en el Museo de la Movilidad y las Identidades (MuMI), ubicado en la Ciudad Vieja, donde se realizó una olla popular, hubo un micrófono abierto y se desarrollaron participaciones artísticas. La conmemoración del «Día Internacional de las luchas de las personas en situación de calle» recuerda el 19 de agosto de 2004, fecha en la que ocurrió la llamada «Masacre de Sé» en San Pablo, Brasil, donde fueron atacadas en forma brutal 15 personas en situación de calle mientras dormían en una plaza, lo que provocó la muerte de siete de ellas y dejó a ocho con heridas graves. Esta fecha, que se conmemora desde 2005 en Brasil y desde 2019 en Uruguay a impulso principalmente de Nitep, busca visibilizar la violencia estructural y el desamparo que sufren estas poblaciones en América Latina.
«Estar en situación de calle te puede llevar a perder todo en fracciones de segundos, ya sea por un mal camino decidido que se viene arrastrando de antes y se continúa en la calle o por las condiciones de vivir a la intemperie como el clima y la inseguridad. Podés terminar muerto por hipotermia, preso del consumo de sustancias, sin ganas de nada, sintiendo que la sociedad o todo está en contra. Entonces, no le buscas la forma de salir», afirmó. «Es muy difícil llegar a esa gente si no tenés algo bien pensado», concluyó.
Mujeres en calle
Por su parte Márquez señaló que aunque personalmente nunca pasó la noche en la calle, sí tuvo que estar todo el día a la intemperie hasta que el refugio se abriera. Por tanto, aunque hay experiencias que no vivió, como comer alimentos extraídos de la volqueta u orinar en la calle, ya que pudo recurrir a baños públicos, sabe que para las personas que viven permanentemente en la intemperie esto sucede a diario. En ese sentido destacó que existe un grupo de mujeres que se encuentran en una situación mayor vulnerabilidad, como las que estuvieron presas, recuperan la libertad y no cuentan con soporte familiar; o las que tienen problemas de salud mental no tratados o un consumo problemático de sustancias.
Entiende que algunos aspectos vinculados al abordaje que realizan los técnicos del MIDES, comenzaron a cambiar debido a que empezaron a escuchar un poquito más la voz de las personas en situación de calle y así saber qué es lo que sucede en este contexto, muchas veces se bajan las normas, las reglas, sin conocer ni entender la situación. No obstante señaló que «estos cambios no alcanzan porque tampoco te dan herramientas para que puedas salir, el Estado te asiste y eso es lo que yo por lo menos en lo personal le exijo al Estado, porque es un derecho, está en la Constitución, pero después dame las herramientas, haceme el caminito, el acompañamiento por el tiempo que sea necesario para que logre vivir como cualquier vecino». «Tengo la capacidad para estar en una casa con mis hijos, no me los saques y me metas a una institución, ayudame a que yo pueda atenderlos», añadió.
Otra de las problemáticas de las mujeres en calle son los embarazos, «hay mujeres embarazadas en calle que a veces ni siquiera saben que se encuentran en este estado, hasta que se sienten mal y resulta que ya están con unos 4 meses de gestación y tampoco lo pueden interrumpir, tienen que seguir para adelante». En este sentido destacó que en la actualidad, a raíz de algunos encuentros del Mides y los colectivos de personas en calle «se instrumentó un proyecto piloto muy lindo, un centro de 24 horas de referencia de mujeres gestantes que funciona desde hace tres meses. «En principio es para pocas mujeres pero ya nacieron cuatro niños y ya estamos esperando dos más que nacen en estos días; además es la primera vez que se instrumenta una iniciativa de este tipo en el país, porque no se había tenido en cuenta esta situación», expresó. Añadió que esto no significa que las mujeres que están viviendo en la calle cuando les llega el momento de parir no tengan atención, «sale en los informativos frecuentemente que el servicio 911 atiende a mujeres en momento del parto y el bebé nace en la patrulla, como sucedió hace poco en el Cerro», acotó.
Descargar Plataforma Coordinadora 19 de Agosto
Fuente: Portal de la Udelar
